Vivimos rodeados de electricidad. Está en la luz que encendemos al entrar en
una habitación, en los electrodomésticos que usamos casi sin pensar, en los
ordenadores, en los sistemas de climatización y en buena parte de los
dispositivos que hacen más cómoda nuestra vida diaria. Tan presente está que,
muchas veces, solo reparamos en ella cuando falla.
Una de las características más importantes de la electricidad es su capacidad
para transformarse en otras formas de energía, como luz, calor o movimiento. Y
ahí está una de las claves de su enorme utilidad, tanto en el ámbito doméstico
como en el industrial.
Para comprender su funcionamiento es necesario conocer sus fundamentos
básicos. Aunque no podemos verla directamente, sí podemos observar sus
efectos, y su estudio comienza con la comprensión de la estructura de la
materia y del movimiento de los electrones.
En esta unidad se presentan esos fundamentos iniciales. No solo para saber qué
es la electricidad y dónde aparece, sino también para construir una base sólida
que permita comprender, más adelante, los circuitos eléctricos y las
instalaciones con mayor seguridad y criterio.